miércoles, 9 de noviembre de 2022

ESTACION MORENO Y SUS ACTIVIDADES

 

ESTACIÓN MORENO  Y SUS  ACTIVIDADES


La primera vez que visité Moreno, fuimos al campo al encuentro de Don Miguel, quien estaba montado en su caballo, me miró con sus ojos color miel, con una sonrisa jovial, me percaté que era alto y su piel blanca, portaba un sombrero, su ropa lucía limpia y planchada. Entre sus actividades, estaba el de elaborar muebles rústicos para su hogar con madera que le regalaba una compañía. En el amplio porche al frente de su casa recibía visitas que pasaban a recoger la correspondencia con quienes entablaba amistad. Los empleados de los rancheros hacían uso de las instalaciones de la Unión Ganadera para bañar el ganado con asuntol para combatir las garrapatas, tramitaban guías para  transportar el ganado  en  troques o en el ferrocarril, llegaban choferes con enormes carros cargados de grafito, de seis a siete toneladas. Existía una espuela, Don Miguel atendía la recepción de carro-tanques cargados de Diesel o gasolina que eran transportados por el ferrocarril. Trataba con los ingenieros y trabajadores de la mina de San José de Moradillas, algunos eran superintendentes, todos ellos, estadounidenses. Uno de ellos tenía dos especialidades, era ingeniero minero e ingeniero mecánico, se cuenta, que era muy organizado en su trabajo, tenía un pick up Ford de los años treinta de color verde olivo, en buen estado, ahí cargaba muchas cajitas con tornillos y un tanque de gasolina de lámina muy fuerte.

Cuentan de un ingeniero que en algunas ocasiones  daba una orden y un experimentado minero lo frenaba diciéndole “eso no se puede hacer”,…   de repente, explotaba de coraje, después de pasarle el  berrinche, reflexionaba y sabía reconocer cuando alguien tenía la razón. 

En 1960 el gobierno mexicano  decretó la nacionalización de la minería, y a partir de ahí la administración de la mina de San José de Moradillas fue administrada por mexicanos. A partir de aquí, todo cambió en la vida de la mina, con el tiempo, los trabajadores rememoraban lo bien ordenados que eran los administradores extranjeros y no toleraban el que hubiera diferencias entre los mineros de la compañía….  Hubo un ingeniero casado con una sudamericana, era una persona afable, sabía escuchar con paciencia.  Después que la mina pasó  otras manos, el ingeniero se trasladó a trabajar a una mina de grafito ubicada en lo alto de un cerro, en San Javier llevando consigo a muchos trabajadores.

A la casa de Moreno llegaban personas de todo tipo, a comprar y vender animales, algunos rancheros específicamente pedían chivitos de 28 días de nacidos para sus festejos. En una ocasión llegó un italiano errante acompañado de un burrito. Doña Conchita tenía una parra que no daba frutos, entonces el italiano tomó un tallo de una de sus guías y lo enterró, a partir de ahí, la parra se cargó de racimos de uvas.  Arribaban personas interesadas en comprar comida, y para resolver este problema, sin menguar los alimentos familiares, Don Miguel hizo un pequeño cuartito  con un techito de lámina negra, para ofrecer refrescos y sardinas enlatadas. Una tarde, al caer el sol, llegó un pequeño grupo de mineros completamente llenos de grafito de pies a cabeza, sólo se podía ver los ojos y los dientes. Por primera vez, observé a los hombres de carbón.

Dos limoneros crecían al amparo de los cuidados la familia. En el patio de la casa había un nopal “manso” –sin espinas- que  producía tunas grandes y jugosas cada temporada.

En una ocasión, un grupo de religiosos visitaron el municipio de La Colorada  por el rumbo del cerro “El Chivato” regalando chivas lecheras a los habitantes de la región. Don Miguel intercambió a unos vaqueros dos potrancas por dos chivas  lecheras –de las obsequiadas por los religiosos- eran de la raza sanen, de  una de ellas, se lograba una ordeña de cinco litros de leche al día.

La vida en Moreno no era fácil, las inclemencias del clima se compensaban cuando soplaba viento fresco de sur a norte procedente de San José de Guaymas. Esta familia dio vida a esta región durante cuarenta años con su trabajo y esfuerzo.

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